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Termómetros para bebés. Un cuidado especial.

Cuando uno es padre, empiezan a asaltarle un sinfín de dudas sobre los diversos aspectos de la vida de su bebé. En el tema de la salud, esas dudas se ven todavía más acentuadas. De hecho, pueden llegar a ser un quebradero de cabeza. En nuestro botiquín debe existir un accesorio sumamente importante; el termómetro para bebés. Este aparato que sirve para saber cuál es la temperatura corporal de nuestro bebé. En la actualidad hay diversas posibilidades entre las que elegir. Pero ¿cuál es la mejor? En este post te solucionamos cualquier duda que puedas tener.

Tipos de termómetros para bebés

Hasta hace más bien poco, solo existía una opción para tomar la temperatura a los bebés y niños y era el termómetro de mercurio (eliminado del mercado por peligroso en 2004). Ahora, existen distintos tipos entre los que puedes escoger dependiendo de la comodidad que busques. Te hablamos de sus características para que sepas por cuál decantarte.

Termómetro digital

Uno de los más vendidos y, según los expertos, el más adecuado si tu bebé tiene entre los 0 y los 3 meses de edad. En esta etapa lo más adecuado es tomar la temperatura por zona rectal y, por tanto, este termómetro puede ser de gran ayuda. Además, cuenta con una pequeña pantalla digital que nos permitirá leer la temperatura de una forma rápida y, lo más importante, muy fiable.

Este tipo de termómetros funcionan con un sensor interno que hace que su resistencia eléctrica cambie en función de la temperatura de tu hijo. También puede usarse en la axila o en la boca, aunque en el caso de los peques, es más complicado de hacer. Los termómetros digitales son muy fáciles de usar y, sobre todo, cómodos. Pesan muy poco y se guardan en cualquier lugar.

Termómetro de chupete

A partir de los 4 meses y hasta los 4 años de edad, la forma más cómoda de tomar la temperatura de los niños es por vía oral. Si tu hijo es un aficionado del chupete, tienes mucho ganado ya que existe un termómetro que tiene su misma forma. La verdad es que no es del todo preciso pero sí que es útil en niños que no se dejan tomar la temperatura fácilmente. Al final, se trata de que si la temperatura es mayor de 37 grados, optes por utilizar otro tipo de termómetro por si acaso.

Lo que te permite el de chupete es saber si tu hijo tiene o no fiebre y, a partir de ahí, tomar las medidas necesarias con otro aparato. Cuenta con el aspecto de un chupete normal con la única diferencia de que tiene una pequeña pantalla delante donde se muestran los dígitos.

Termómetro de oído

Este termómetro tuvo un auge importante hace algunos años y era de los más utilizados. Se coloca suavemente en el oído de tu bebé y en pocos segundos es capaz de ofrecer su veredicto. Aun así, te recomendamos que si notas que hay fiebre, utilices posteriormente otro método.

Lo que conllevan este tipo de termómetros de oídos es la comodidad. Tarda muy poco tiempo en decirte cuál es la temperatura y, por tanto, se incomoda lo menos posible al niño.

Termómetro de frente o láser

Son la última revolución en el mundo de los termómetros. Los termómetros láser, o de frente, son capaces de detectar la temperatura de un bebé sin ni siquiera tocarlo. Tan solo hay que ponerlo a una distancia de entre 3 y 5 centímetros, esperar unos segundos y listo. Son bastante precisos y tu bebé ni se enterará de que estás utilizándolo. Suele ir genial para hacer mediciones durante la noche ya que cuentan con una pantalla con luz para ver en la oscuridad.

¿Qué tener en cuenta antes de comprar un termómetro para bebés?

Hay diversas cuestiones que debe cumplir sí o sí un termómetro para bebés. A continuación, te contamos cuáles son para que escojas solo el perfecto.

Fiabilidad

Es obvio, ¿no? De nada nos sirve un termómetro que no nos ofrezca una temperatura correcta. Por eso, debes asegurarte de que el aparato que estás comprando te da un rango de exactitud inferior al 0,3ºC. Estos son los que realmente te aseguran que el número es lo más exacto posible a la realidad. Para ello, los digitales y los láser, son los mejores.

Comodidad

Estamos hablando de tomar la temperatura a un bebé o un niño y tu mejor que nadie sabes que no es tarea complicada. Por tanto, no la hagas aún más difícil. Nuestro consejo es que compres un termómetro para bebé que sea cómodo y fácil de utilizar. En definitiva, que no te lleve un gran  esfuerzo el proceso.

Tiempo de espera

Relacionado con el punto anterior. Escoge un producto en el que solo necesites que tu bebé se quede quieto unos segundos. En este caso, dentro de los termómetros digitales, puedes encontrar aquellos que tardan desde los 10 segundos hasta los 80 segundos. Como podrás imaginar, los que tardan tanto tiempo pueden convertirse en una tarea prácticamente imposible para ti.

Edad del bebé

Su edad también marcará qué tipo de termómetro es mejor para él. Más que nada porque, por ejemplo, no conseguirás mantener uno digital en la boca de tu bebé de un mes ni intentándolo mil veces. Así que, ten también en cuenta esto a la hora de comprar un termómetro.

Precio

Estamos hablando de un utensilio que sirve para controlar la salud de tu bebé. Así que, no vale cualquier cosa. No compres lo más barato porque simplemente lo sea. Mira bien las características de cada uno de los aparatos y escoge a consciencia. Es algo importante ya que marcará la temperatura de tu bebé.

Aspectos que debes tener claros antes de comprarlo

Te contamos un poco más sobre los termómetros que ya te hemos comentado para que no falles en tu elección.

  • Existen unos termómetros de tira de plástico que se colocan en la frente del bebé pero debes saber que no son demasiado fiables. De hecho, por eso ni siquiera te lo hemos nombrado en los puntos anteriores.
  • Como te decíamos, los termómetros de chupete son muy cómodos de utilizar pero no hay diversos estudios que demuestran que no son demasiado fiables exactos en sus resultados.
  • En los termómetros digitales de oído, debes saber que la cera o la propia forma de la curva o cualquier infección por leve que sea en la zona, puede llevar a que el resultado no sea del todo correcto y, por tanto, dar una falsa alarma.
  • En este termómetro es importante que no aprietes para no causar daños en el bebé.
  • Los termómetros láser o de frente son los más fiables y cómodos de usar. Están avalados por muchos pediatras y expertos que aseguran que son casi cien por cien exactos.

A continuación, te hablamos un poco más de los dos más utilizados: los digitales y los de frente.

Los termómetros digitales para bebés

Estos termómetros funcionan gracias a un sensor de calor que se encarga de hacerse con la temperatura del bebé. Aunque lo más indicado es usarlo en el recto, también puede utilizarse en la axila o en la boca. Cuentan con tres ventajas principales: son rápidos, precisos  y económicos. Además, son muy seguros.

En el caso de los bebés, como te decíamos, el recto es la mejor de las zonas para utilizarlo. Para ello, lubrica la punta y coloca al bebé de espaldas para insertarlo entre 1.3 y 2.5 centímetros. Espera a que el termómetro te avise y listo. Una vez hayas acabado de usarlo, lávalo bien con agua y jabón.

Para utilizarlo en la axila o en la boca, se recomienda hacerse al menos a partir de los 3 años de edad ya que es cuando podrá estarse más quieto.

Los termómetros de frente para bebés

En este caso debes saber que existen dos tipos:

  • Los que necesitan contacto con la piel.
  • Los que no necesitan contacto con la piel.

Ambos son igual de efectivos, así que, el segundo tipo es mucho mejor porque el bebé ni se enterará de la acción. Además, son bastante rápidos ya que, por lo general, no tardan más de 3 segundos en dar sus resultados. Tan solo tendrás que ponerlo a unos 5 centímetros de su frente y listo.  Por cierto, estos termómetros también pueden usarse para la temperatura de la comida o de la bañera de tu bebé.

Por tanto… ¿Cuál es el mejor?

Nosotros, sin duda, nos quedamos con el termómetro de frente o láser. Las razones ya las sabes. Cuando se trata de bebés el hacer las cosas rápidas y cómodas es el todo y, con este tipo de termómetros lo consigues. Eso sí, debes saber que el precio también es un poco más elevado. Aun así, sigue valiendo la pena comprar un termómetro para bebés láser.

Los mejores termómetros para bebés

Te vamos a dar una relación de tres productos: uno digital, otro de oído y el último de frente para que veas cuáles son sus características principales.

Termómetro Bebé Confort 32000141

Cuenta con buenas valoraciones por parte de los clientes ya que es uno de los termómetros digitales más rápidos que existen. Tarda tan solo 8 segundos en ofrecer la temperatura y, no solo eso, también lo hace de forma altamente precisa. Además, es hipoalergénico y cuenta con una pantalla grande que permite ver con facilidad los números. Incluye un tono que avisa cuando ha finalizado y se apaga automáticamente tras ofrecer el resultado. 

Como datos extra, es resistente al agua y tiene un diseño muy cómodo de utilizar. Puede tomarse la temperatura en el recto, la boca o las axilas. Por tanto, se puede usar desde los 0 meses de edad. Su precio ronda los 16 euros.

Termómetro de oído infrarrojo IR para bebés Chicco Comfort Quick 656

Como su propio nombre indica, este termómetro sirve para tomar la temperatura a través del oído. Es bastante preciso y rápido. Tarda apenas 5 segundos en ofrecer una respuesta. Además, es cómodo de utilizar ya que cuenta con un tamaño adecuado para causar la menor molestia en el bebé. ¿Lo mejor? Cuenta con la garantía de calidad Chicco, marca especializada en cuidado de bebé.

Este termómetro tiene un precio que ronda los 40 euros. Eso sí, te aseguras un producto que va a durar años y años. Por cierto, su pantalla es bastante grande para que la lectura sea fácil.

Termómetro infrarrojo digital LCD oído y frente de Colemeter

Estamos ante uno de los termómetros de frente con una relación calidad-precio excelente. Este producto de la marca Colemeter cuenta con una precisión bastante precisa y, como podrás imaginar, es comodísimo de usar. No necesita contacto. Lo mejor en este caso es que también puedes usarlo tanto en la frente como en el oído. Tiene un diseño bastante atractivo y una pantalla donde se ve perfectamente la temperatura.

Es muy sencillo de utilizar y tan solo habrá que ponerlo a unos 3 centímetros de la frente para tener en apenas 5 segundos la temperatura exacta.

Recuerda que es importante que escojas el producto teniendo en cuenta todo lo que te hemos comentado. No vayas a lo barato, ve a lo funcional. Consigue el termómetro perfecto y asegúrate de tener la temperatura de tu bebé con la mayor precisión posible.